Por Mäuss

En un momento clave para la reconstrucción política del país y la consolidación de una alternativa sólida frente a los modelos populistas, el PRO avanza en la formación de nuevos cuadros dirigentes con visión, capacidad de gestión y compromiso con la sociedad. En ese marco, la Escuela de Dirigentes impulsada por el espacio Tercer Tiempo presentó a sus seleccionados a nivel nacional, y entre ellos aparece un nombre que marca presencia desde el interior: Marisol Forje, presidente de la Juventud PRO de Concordia.

Lejos de improvisaciones, Forje representa un perfil que el espacio busca consolidar: juventud con formación, convicciones firmes y recorrido político. Inició su militancia a los 15 años dentro del PRO y desde entonces sostuvo una participación activa basada en el trabajo territorial. Su crecimiento estuvo acompañado por referentes del espacio y se consolidó a partir de su experiencia en campañas políticas, donde comenzó fiscalizando y participando en estructuras vinculadas al armado provincial. Esa trayectoria fue moldeando una identidad alineada con una visión de orden, gestión eficiente y cercanía con la gente.

Actualmente, como presidente de la Juventud PRO en Concordia, impulsa la formación de nuevos jóvenes con valores claros y vocación de servicio en una ciudad marcada por años de malas administraciones. Su inclusión en la Escuela de Tercer Tiempo no es un dato menor, ya que se trata de un espacio orientado a formar dirigentes con herramientas concretas para intervenir en la realidad política, con foco en la planificación, la gestión y la construcción de liderazgo.

La iniciativa también refleja una decisión política de fortalecer el federalismo dentro del espacio, dando protagonismo a dirigentes del interior del país. En ese contexto, la presencia de Forje posiciona a Concordia dentro del mapa de la nueva generación dirigencial, en un momento donde el PRO busca consolidar sus bases territoriales y proyectarse hacia los próximos desafíos electorales.

El programa de formación no se limita a lo teórico, sino que propone una inmersión directa en el diseño de campañas electorales locales, acompañadas por técnicos y referentes del espacio. Este enfoque marca un cambio en la forma de construir política, con mayor profesionalización y una clara orientación a resultados.

En una Argentina que comienza a dejar atrás años de desorden e improvisación, la aparición de perfiles como el de Marisol Forje expresa un proceso de recambio generacional que apuesta a la formación, la experiencia y el compromiso. Desde Concordia, emerge una dirigente que busca consolidarse con una mirada clara: orden, gestión y futuro, ahora también con proyección nacional.