Declaraciones a FM 96.5 Cadena Entrerriana de la viceintendente y presidente del Concejo Deliberante de Concordia Licenciada Magdalena Reta de Urquiza dejaron una definición política clara y sin rodeos sobre el rumbo de la gestión de Francisco Azcué el ordenamiento del municipio no es un ajuste caprichoso sino una decisión responsable para terminar con el uso político del Estado y transformar el ahorro en obras y servicios para los vecinos.

En sus palabras quedó expuesto con precisión el diagnóstico que durante años nadie quiso asumir Concordia llegó a una situación límite por una estructura municipal sobredimensionada sostenida por contratos políticos sin funciones reales y por una lógica en la que el empleo público se utilizó como herramienta de militancia y no como servicio a la comunidad. Frente a ese escenario la actual gestión tomó una decisión que era inevitable revisar contratos irregulares reducir la planta política y poner fin a un esquema que drenaba recursos que hoy hacen falta en la calle en los barrios y en los servicios básicos.

La viceintendente explicó que la revisión de contratos no fue arbitraria ni improvisada sino parte de un proceso de auditoría y ordenamiento del Estado municipal. Se trató de vínculos precarios muchos de ellos sin tareas asignadas o superpuestas creados en los últimos años como parte de una lógica electoralista. Sostener ese esquema implicaba seguir quitándole al vecino la posibilidad de ver mejoras concretas en su ciudad. Cada peso que se iba en ese festival de contratos era un peso menos para obras infraestructura y mantenimiento urbano.

También dejó en claro que el municipio no puede gastar lo que no tiene y que gobernar con responsabilidad implica tomar decisiones difíciles pero necesarias. El mensaje fue directo no se puede hablar de sensibilidad social cuando se administra un Estado quebrado y capturado por intereses corporativos. La verdadera política social es ordenar las cuentas para que el dinero alcance y vuelva en forma de respuestas concretas para todos los concordienses.

En ese sentido respaldó de manera explícita al intendente Azcué y al rumbo liberal de la gestión destacando que por primera vez en mucho tiempo se está discutiendo en serio el tamaño del Estado municipal y su función real. No para achicar por achicar sino para hacerlo eficiente y ponerlo al servicio del vecino y no de la política. El ordenamiento de la planta de personal es parte de una transformación más profunda que apunta a recuperar la credibilidad del municipio y a cortar con prácticas que llevaron a Concordia a encabezar los rankings de pobreza.

Reta también se refirió al rol del Concejo Deliberante acompañando este proceso con responsabilidad institucional y sin especulación. Remarcó que hay una advertencia clara de la ciudadanía que pide transparencia austeridad y resultados y que la dirigencia tiene la obligación de estar a la altura. En ese marco valoró que el debate se dé de cara a la sociedad con datos y argumentos y no con operaciones ni discursos victimistas.

La solidez con la que expuso su postura marca una diferencia en el escenario político local. No esquivó el conflicto ni buscó atajos discursivos. Habló con claridad defendió las decisiones tomadas y explicó por qué son necesarias. En tiempos donde muchos prefieren el silencio cómodo o el cálculo electoral su intervención aporta claridad y respaldo político a una gestión que eligió ordenar primero para crecer después.

El mensaje final fue contundente Concordia no sale adelante sosteniendo privilegios ni estructuras del pasado. Sale adelante con un Estado municipal ordenado austero y eficiente que cuide cada peso porque cada peso que se ahorra en política es una oportunidad más para mejorarle la vida al vecino. En esa dirección el apoyo a Azcué es total y el rumbo parece definido sin marcha atrás.