La decisión de ordenar el Estado municipal y poner fin al festival de contratos políticos generó una reacción inmediata del arco político que integra y acompaña la gestión del intendente Francisco Azcué. PRO, La Libertad Avanza y la Unión Cívica Radical expresaron su respaldo de manera clara y pública dejando en evidencia que el rumbo adoptado por el Ejecutivo local no solo tiene sustento técnico sino también un fuerte aval político dentro de la coalición de gobierno.

Lejos del dramatismo sindical y de los discursos anclados en la nostalgia del empleo público como botín partidario los tres espacios coincidieron en un punto central Concordia necesitaba recuperar el orden la transparencia y la racionalidad en el manejo de los recursos. El mensaje es directo gobernar no es sostener estructuras inútiles sino administrar con responsabilidad para que la ciudad vuelva a crecer.

Desde el PRO Concordia el apoyo se enmarca en una visión de largo plazo que entiende al orden como condición básica del desarrollo. La fuerza remarcó que la ciudadanía confió a esta coalición la tarea de cambiar prácticas arraigadas durante décadas y que ese mandato se honra con decisiones concretas no con consignas vacías. Transparencia políticas públicas claras y trabajo en equipo aparecen como ejes de una gestión que busca dejar atrás la improvisación y el uso político del municipio.

La Libertad Avanza por su parte puso el foco en el corazón del problema el gasto público descontrolado y el déficit estructural. El respaldo a Azcué se apoya en una convicción ideológica clara sin reducción del gasto y sin disciplina fiscal no hay ciudad posible. En ese sentido la medida adoptada por el Ejecutivo es leída como un paso indispensable para construir una Concordia más ordenada equilibrada y funcional. El liberalismo deja de ser un discurso abstracto y se traduce en decisiones de gestión.

El radicalismo departamental también expresó un acompañamiento firme destacando el compromiso institucional del intendente y su gabinete. Desde la UCR se subrayó que gobernar implica asumir costos y tomar definiciones en contextos complejos y que justamente ahí se mide la seriedad de una administración. Planificación diálogo y sentido institucional aparecen como los pilares de un rumbo que apunta a fortalecer las instituciones y mejorar la calidad de vida de los vecinos.

El denominador común de los tres respaldos es político pero también cultural. Se trata de dejar atrás una lógica que convirtió al Estado municipal en refugio de militancia y avanzar hacia un modelo donde cada peso tenga un destino claro. Ordenar la planta de personal no es un castigo es una condición necesaria para que los recursos vuelvan a donde siempre debieron estar las obras los servicios y el espacio público.

El apoyo conjunto del PRO, LLA y UCR no es un gesto menor. Marca una señal de cohesión en un momento donde las presiones corporativas intentan frenar cualquier intento de cambio. Mientras algunos sectores apuestan al ruido y a la victimización la coalición de gobierno responde con respaldo político y una idea clara de ciudad.

Con este aval transversal Azcué consolida un gobierno liberal con base política amplia decidido a sostener el rumbo aun frente a la resistencia de quienes hicieron del desorden un sistema. En Concordia empieza a quedar claro que el cambio no es un slogan de campaña sino una práctica cotidiana que se defiende con decisiones y con apoyo político explícito.