Por Federico Zorraquín

El intendente Francisco Azcué volvió a mostrar que la modernización del Estado no es un slogan, sino una dirección concreta. En los próximos días, el Ejecutivo enviará al Concejo Deliberante una nueva Ordenanza Tributaria que elimina la Tasa de Espectáculos Públicos y redefine el esquema fiscal local para volverlo más simple, más transparente y más favorable a quienes producen, generan empleo y apuestan por la ciudad. La decisión se enmarca en una visión clara: dejar atrás el esquema asfixiante heredado y abrir paso a un modelo donde el Estado acompaña en lugar de obstaculizar.

La eliminación del tributo aplicado a recitales, obras de teatro y eventos representa un cambio profundo en la manera en que Concordia entiende la actividad cultural. Hasta ahora, cada producción tenía que enfrentar un recargo que encarecía la organización y limitaba la llegada de propuestas artísticas. Con esta medida, Azcué apunta directamente a dinamizar un sector que moviliza empleo, turismo y vida social. La cultura, lejos de ser tratada como un lujo gravado, pasa a ser motor de desarrollo.

El alivio fiscal no se limita al ámbito cultural. El proyecto incorpora una serie de modificaciones orientadas a fortalecer la inversión privada y proteger a los sectores productivos que sostienen la economía local. Industrias alimenticias, comercios de la canasta básica, proveedores de materiales y empresas vinculadas a la obra pública verán eliminada la alícuota del dos coma siete por ciento, un gesto contundente hacia quienes sostienen el empleo real en la ciudad. Además, la actualización de escalas busca evitar saltos bruscos generados por la inflación, algo que en el pasado desalentaba el crecimiento formal de los comerciantes.

El municipio también apunta a mejorar la competitividad de sectores sensibles como las remiserías y a consolidar un esquema de alícuotas reducidas para contribuyentes radicados en Concordia que trabajan en alimentos, bebidas, industrias alimenticias o construcción. El director de Rentas, Fernando Marsicano, remarcó que casi la totalidad de los contribuyentes del régimen general tributa en estos niveles más bajos, un dato que confirma la orientación equitativa de la reforma.

Dentro del mismo espíritu modernizador, el proyecto elimina los Derechos de Entretenimientos, un tributo del diez por ciento aplicado sobre la venta de entradas. La decisión simplifica trámites, baja costos y vuelve más atractivo organizar recitales, shows y eventos que nutren la vida cultural y generan movimiento en la economía local. Los boliches pasarán a un sistema más claro dentro de la Tasa Comercial, cerrando definitivamente un esquema que durante años generó confusión y costos innecesarios.

La reforma también acompaña la decisión provincial impulsada por el gobernador Rogelio Frigerio, reduciendo la carga de la Tasa de Alumbrado Público. Familias, comercios e industrias verán una disminución de los porcentajes aplicados, lo que confirma una orientación coordinada entre provincia y municipio para aliviar la presión sobre quienes producen y consumen.

Los contribuyentes cumplidores seguirán teniendo beneficios adicionales, con descuentos más altos por pago temprano tanto en la Tasa General Inmobiliaria como en Servicios Sanitarios. La actualización general del treinta por ciento acompaña la inflación estimada sin generar aumentos reales, lo que aporta previsibilidad en un contexto económico que aún exige prudencia.

La propuesta de Azcué consolida una línea política clara: un Estado que deja de ser un obstáculo y se convierte en un aliado del desarrollo. Con esta reforma, Concordia se acerca a un modelo tributario moderno, competitivo y orientado a la creación de empleo privado. Tal como señaló el intendente, el objetivo es que el sistema sea un puente entre el Estado y los contribuyentes, nunca una barrera. En una Argentina que demanda cambios profundos y coraje político, Concordia parece haber entendido el rumbo.