Por Gael Ferrer
El peronismo nunca buscó votantes críticos, más bien subordinados. Max Weber explicó las diferentes formas de legitimidad de un líder. Muchos colegas sociólogos están de acuerdo en que el peronismo fue un sistema institucionalizado basado en un líder carismático. Como bien explica Weber, el líder carismático: “exige sumisión personal y confianza incondicional” (Weber, 1922/1978, p. 242). Esto produce que lo racional se vuelva secundario. Asimismo, la lealtad es necesaria para la conformación de un fenómeno como el peronismo. En este sentido, la lealtad corre el riesgo de no ser más que una mera subordinación al mito del líder salvador.
A tal punto el peronismo ha utilizado la mejor estrategia propagandística y discursiva para crear un enemigo común. Se usó y aún se utilizan las palabras: «oligarcas», «gorilas», «imperialistas» y más común hoy es: «vendepatria». Este entramado discursivo de poder no permite el acceso de muy buena parte de la población a nuevas ideas. El peronismo continúa al día de hoy en su versión kirchnerista, que retoma a sus figuras como símbolos de carisma y para control de masas. Se hace uso de las figuras no sólo de Perón, sino también de Evita. Ambos mitificados por diferentes sectores sociales y presentados como «lo popular». Ni siquiera el comunismo electoralista en nuestro país ha logrado representar lo popular del modo en que lo ha logrado el peronismo.
Desde lo micro, se entiende que un favor a un amigo es retribuido. Desde un aspecto sociológico y basado en lo estructural, aquellos derechos sociales convierten a una sociedad subordinada y leal. Si se analiza el kirchnerismo correctamente, no puede decirse que en doce años haya acabado el problema estructural de la pobreza. Más bien ha acrecentado la indigencia y favorecido el clientelismo instrumentalizando la pobreza con prácticas asistencialistas no de empleo formal, por ejemplo, con la dependencia que genera el famoso Movimiento Evita (surgido en 2004) y creación de comedores que al día de hoy se investigan casos de corrupción por parte de Juan Grabois. No puede no pensarse que un dirigente como Grabois instrumentaliza indebidamente la necesidad económica de los ciudadanos argentinos y los medios de comunicación poco indagan en su accionar real. Sólo se critica su discurso y supuestamente cristiano, no así la forma en que controló los comedores con el dinero otorgado por Alberto Fernández. La estrategia es producir dependencia estructural, sus tácticas se presentan en la utilización del argentino menos pudiente como instrumento.
No se ha perdido el hilo conductor, Grabois también encarna el liderazgo carismático de Max Weber. “El líder carismático se afirma a través de un antagonismo moral» (Weber, 1922/1978, p. 244). El dirigente argentino kirchnerista utiliza ese antagonismo con el vestuario y las palabras que confrontan hasta con el sentido común. Recientemente, el dirigente kirchnerista de izquierda ha defendido a Guillermo Moreno colocando en duda a la Justicia argentina frente a lo que el mismo sector peronista más diplomático ha reconocido y aceptado como un desfasaje en los números adulterados del INDEC. Aún así para Grabois será un preso político y se atenta contra la democracia, en lugar de juzgar un delito.
De ahí que en consonancia con Max Weber, se pueda entender que el liderazgo carismático no se basa en la razón, sino en la lealtad a un «nosotros» (“los descamisados”, “los trabajadores”, “los pobres”) y que el otro entonces se vuelve un “traidor”. La realidad es que poco hay en la praxis de representación y acción genuina sobre los argentinos que trabajan y se esfuerzan en el día a día.
Referencias:
Klípphan, A. (2024, 4 de noviembre). Detectan nuevas irregularidades en los comedores: 710 kilos de carne para un centro cultural vinculado a Juan Grabois. Infobae. https://www.infobae.com/politica/2024/11/04/detectan-nuevas-irregularidades-en-los-comedores-710-kilos-de-carne-para-un-centro-cultural-vinculado-a-juan-grabois/
La Nación. (2024, 26 de mayo). El Gobierno ratificó la denuncia sobre los “comedores fantasma” y presentó pruebas ante la Justicia. La Nación. https://www.lanacion.com.ar/politica/el-gobierno-ratifico-la-denuncia-sobre-los-comedores-fantasma-y-presento-pruebas-ante-la-justicia-nid26052024/
Rosario Bigozzi. (2024, 1 de junio). El escándalo de los comedores sociales: investigarán al gobierno por incumplimiento de deberes. A24. https://www.a24.com/politica/el-escandalo-los-comedores-sociales-investigaran-al-gobierno-incumplimiento-deberes-n1323051
Weber, M. (1978). Economy and society: An outline of interpretive sociology (G. Roth & C. Wittich, Eds.). University of California Press. (Original en 1922)


