Por Mäuss

El Concejo Deliberante de Concordia volvió a ser escenario de un debate intenso. Esta vez, la discusión giró en torno a la inauguración del Aeropuerto Internacional, una obra de enorme importancia estratégica para la ciudad y la región. Como era previsible, el peronismo intentó atribuirse su autoría, pero se encontró con un discurso contundente y documentado del concejal Sastre, que dejó al descubierto una verdad incómoda: el aeropuerto no es de Cresto ni del PJ, sino que nació del financiamiento internacional garantizado por el gobierno de Mauricio Macri y gestionado por Rogelio Frigerio.

“Hoy vengo a homenajear a la verdad”, arrancó Sastre, para luego desarmar con datos, decretos oficiales, fotos y recortes periodísticos, el relato que los justicialistas buscaban instalar. La obra, subrayó, proviene de un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo aprobado por el Decreto 460/2019, firmado nada menos que por el entonces presidente Mauricio Macri. La propia Municipalidad de Concordia reconoció ese aval en julio de 2019. No es, como pretenden algunos, un logro personal de Cresto ni patrimonio del peronismo.

Sastre recordó que la visión desarrollista que inspiró estas obras tiene raíces históricas en Arturo Frondizi y Rogelio Frigerio (abuelo), quienes impulsaron un modelo de país basado en infraestructura y crecimiento. Esa misma visión fue retomada por Mauricio Macri durante su gestión, con Frigerio como ministro del Interior, y hoy encuentra continuidad en el actual gobernador entrerriano.

El concejal mostró pruebas irrefutables: fotos de Macri y Frigerio inaugurando el Plan Hábitat, viviendas en Concordia, la planta potabilizadora y hasta el dragado del río Uruguay. Obras concretas que cambiaron la vida de los concordienses y que el peronismo intentó adueñarse con relatos vacíos. “Resistimos archivo”, dijo Sastre con ironía, mostrando imágenes donde Cresto y otros funcionarios justicialistas posaban en actos de obras que nunca les pertenecieron.

En contraste, el concejal expuso un caso que retrata la lógica kirchnerista: la arquitecta Mireya López Bernis reclamó 10 años de vacaciones al jubilarse como si fuera empleada municipal, cuando en realidad fue funcionaria con sueldo jerárquico. “Eso es el peronismo: querer cobrar dos veces por lo mismo”, denunció.

Pero el mensaje de Sastre no se limitó a marcar el pasado: también reivindicó el presente. Destacó que mientras el justicialismo parece obsesionado con destruir o apropiarse, la actual gestión de Francisco Azcué avanza con hechos. La retroexcavadora adquirida con recursos propios por el municipio, mencionada en su discurso, es un símbolo de esto: inversión real y transparente en lugar de relatos.

Azcué, de extracción radical y parte de la misma corriente que Frigerio y Macri, ha demostrado que se puede gobernar con austeridad, eficiencia y visión de futuro. En menos de un año de gestión, no solo ordenó las cuentas municipales sino que puso a Concordia en la agenda de desarrollo de la provincia. Su equipo, del cual Sastre forma parte, trabaja con hechos tangibles que contrastan con la herencia pesada del justicialismo.

El cierre de Sastre fue contundente: “Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio”. Y la verdad es que el aeropuerto que hoy se inaugura es la continuidad de una obra pensada en grande por Macri, gestionada por Frigerio y sostenida en la actualidad por Azcué. Frente al relato vacío del peronismo, la gestión de Juntos por el Cambio demuestra que con seriedad y planificación Concordia puede despegar.

La política local tiene hoy un dilema claro: volver a las mentiras y apropiaciones del kirchnerismo, o seguir por el camino de desarrollo, modernización y transparencia que lideran Frigerio en la provincia y Azcué en la ciudad. Y la intervención de Sastre en el Concejo dejó muy claro cuál es la opción que tiene futuro.