Por Mäuss

El apellido Benegas Lynch hace décadas dejó de ser solo un nombre. Es una marca. Es sinónimo de doctrina liberal, de defensa férrea de la libertad individual, la propiedad privada y la república. Javier Milei lo dejó en claro desde mucho antes de ser Presidente: Alberto Benegas Lynch (h), referente intelectual y padre de Joaquín, es “su prócer económico”. Hoy, ese linaje vuelve a ocupar la escena política: Joaquín Benegas Lynch encabeza la lista de senadores de La Libertad Avanza en Entre Ríos, con respaldo directo de Karina Milei y en alianza con el gobernador Rogelio Frigerio.

Nacido y radicado en La Paz, Entre Ríos, Joaquín es empresario agropecuario, fundador de Glocal Terra, una firma que gestiona campos y asesora inversiones en tierras. Su perfil es el del que pisa barro, negocia con mercados y paga impuestos: no viene de la rosca partidaria, sino de la gestión privada. Licenciado en Administración, con posgrados en agronegocios y un MBA en la Universidad de San Andrés, su carrera empresarial se entrelaza con una convicción política clara: trasladar la lógica de la competencia, la eficiencia y la responsabilidad fiscal a la vida pública.

No es su primera incursión: en 2023 trabajó en la campaña de Sebastián Etchevehere, aportando en estrategia y fiscalización. Desde entonces, se dedicó a unificar las distintas vertientes libertarias de la provincia, consolidando el orden político que hoy lo ubica como cabeza de lista.

Su candidatura no es improvisada. Fue Eduardo “Lule” Menem, mano derecha de Karina Milei, quien lo convenció de dar el paso. Con el aval de la secretaria general de la Presidencia, Joaquín pasó a ser la figura libertaria de mayor proyección en Entre Ríos. La alianza con Frigerio terminó de sellar la jugada: bajo el sello “Alianza La Libertad Avanza”, confluyen PRO, UCR, el Movimiento Social Entrerriano, el Partido Fe y el Partido Libertario.

El cálculo es claro: Entre Ríos renueva tres bancas en el Senado y cinco en Diputados. El oficialismo espera colocar dos senadores y al menos tres diputados. Con Joaquín encabezando la lista, la boleta violeta se fortalece en el bastión entrerriano.

Benegas Lynch no esquiva el choque. En plena discusión de la Ley Bases, cuestionó en redes a la diputada kirchnerista Natalia Zaracho: “¿Cómo llega a ser diputada esta mujer? Una persona que dice que no tiene tiempo de hacer su laburo. A esto le decimos casta. Tanto talento y capacidad del sector privado suelto y disponible. A los que puedan, deben involucrarse para cambiar la política”.

La respuesta no tardó en llegar: Juan Grabois lo calificó de “rufián infame, aporófobo, hipócrita, pituquito y aristócrata de cotillón”. Ese cruce expuso con crudeza la grieta: de un lado, la defensa del mérito, la responsabilidad y la gestión; del otro, el pobrismo erigido como industria política.

En otro frente, su propuesta de privatizar el complejo hidroeléctrico Salto Grande generó rechazo sindical inmediato. Para Joaquín, es simple: “cualquier empresa estatal debería privatizarse”. Defiende que la eficiencia, las tarifas sinceras y la inversión privada son la clave para liberar recursos y modernizar el sector energético. Sus declaraciones pusieron sobre la mesa un debate que nadie en la política provincial se animaba a abrir.

Activo en redes sociales, Joaquín replica y amplifica los ejes del gobierno de Milei. Se muestra como ferviente antikirchnerista, defiende la ortodoxia fiscal y habla de un “milagro argentino” en curso. “Estamos en un purgatorio para salir del infierno inflacionario”, sostuvo en una entrevista reciente, pidiendo paciencia para consolidar el rumbo.

Su militancia no se limita a Twitter: participó de la presentación del libro Capitalismo, socialismo y la trampa neoclásica en el Luna Park, acompañando al Presidente en un evento histórico que combinó política, rock y show. Allí compartió escenario con su hermano Bertie, hoy diputado nacional.

No se puede entender a Joaquín sin su apellido. Su padre, Alberto Benegas Lynch (h), recibirá este año el Lifetime Libertarian Award en la Liberty International World Conference en Buenos Aires. Su hermano Bertie ya ocupa una banca en Diputados. La familia Benegas Lynch es, sin duda, el linaje liberal más influyente de la Argentina.

Esa herencia, lejos de ser un título honorífico, es un compromiso. Joaquín la asume con claridad, llevando al Senado una agenda nítida: privatizaciones, equilibrio fiscal, defensa de la propiedad privada, menos regulaciones y más inversión.

Joaquín Benegas Lynch condensa un legado intelectual, una gestión empresarial y una militancia activa. No es un heredero de apellido: es un actor político que busca transformar la doctrina en leyes, el discurso en acción y la batalla cultural en victoria parlamentaria.

En Entre Ríos, su nombre ya se instaló como referencia de la nueva generación libertaria. Y en el Senado, promete ser la voz que sostenga sin concesiones el rumbo iniciado por Javier Milei.