Por Federico Zorraquín
El cierre de listas de este domingo dejó algunas novedades interesantes para la escena política entrerriana. Desde Concordia, por ejemplo, aparece en el 5to lugar de la propuesta violeta para Diputados el nombre de Wenceslao Martín Gadea, un abogado, empresario y productor agropecuario, muy cercano a Joaquín Benegas Lynch, que decidió dar un paso al frente y formar parte de la propuesta de LLA.
Invitado por quien encabezará la lista de Senadores Nacionales, la historia de “Wenchi”, como lo conocen sus amigos, no es la del típico político de carrera: es la de alguien que construyó desde el sector privado, con trabajo, esfuerzo y sacrificio.
A sus 45 años, Gadea no será un candidato más dentro del abanico de opciones de aspirantes a ocupar una banca como diputado nacional, porque en su trayectoria acumula más de dos décadas de experiencia en sectores clave de la economía: la construcción y el desarrollo inmobiliario, la producción agropecuaria y el derecho empresarial. Desde esos espacios conoce bien lo que significa asumir riesgos, crear empleo, impulsar proyectos de desarrollo urbano y sostener la producción, sobre todo en los años más difíciles que atravesó el campo durante el kirchnerismo.
También puede destacarse su paso por la actividad pública, pues fue delegado del Ministerio de Trabajo de la Nación en Concordia, cargo en que se desempeñó durante el Gobierno de Mauricio Macri para luego volver a sus ocupaciones en el sector privado. Además, actualmente es delegado de la Sociedad Rural Argentina en representación de los productores de la zona. Su compromiso institucional lo convierte también en una voz autorizada en lo que refiere al rubro de la construcción en toda la provincia de Entre Ríos.
Pero lo que definitivamente distingue a Gadea es su decisión de dar el salto a la política desde un lugar distinto. En un país cansado de los políticos tradicionales, él representa a quienes todos los días invierten, producen y generan riqueza. Como sostiene Javier Milei, “no hay plata” para sostener a la casta, y es tiempo de que el Congreso esté integrado también por quienes saben lo que significa pagar impuestos, cumplir con la ley y sostener una empresa en la Argentina real.
Casado y padre de cuatro hijos, Gadea conjuga valores familiares con la convicción de que Entre Ríos necesita otra representación. “La política no puede seguir siendo un refugio para los rosqueros. La Cámara de Diputados debe ser un lugar donde se defienda la libertad y se pongan en valor las tradiciones que hicieron grande a este país, pero sobre todo donde se sientan realmente representados los millones de argentinos que se levantan todos los días a laburar pensando en darles un futuro mejor a sus hijos”, remarca cada vez que alguien le pregunta qué lo acercó a la política.
Su candidatura encarna un mensaje claro: menos política de café, más política de gestión y de calle; menos relato, más producción. En tiempos donde la Argentina define si avanza hacia la libertad o se queda atrapada en los privilegios de la casta, nombres como el de Wenceslao Gadea empiezan a marcar la diferencia.


